Besar
hermione en llamasque no aquieta
quema
arde en gin
la garganta
bebe todo
todo o
leve nada
Ale F
Febrero 2007
Para aquéllos, oh Herodoto, que no pueden tener un conocimiento perfectamente exacto de cada uno de mis escritos sobre la Naturaleza, y estudiar a fondo los principales libros, más largos, que he escrito, he hecho un resumen de toda mi obra que permite retener más fácilmente las principales teorías. Podrán, así, evitarse el tener que hacerlo ellos mismos con mis ideas principales en la medida en que se interesen por la naturaleza. Epicuro
| Sequía | Haiku |
| Sol de Hierro (blanco) | Sol de hierro fuego |
| Fuego | Una tierra hecha polvo |
| Pura Tierra Polvo | Y las estrellas |
| Y estrellas | |
| 1/1/2007 | 2/1/2007 |
Vi la piedra y el lagarto
corrió la iguana y mi deseo
Hacerse realidad
Por tan sólo un instante un relámpago feliz
Y soñé la lluvia y
Que hubiera fuerza para la vida
Es un fragmento de su "Discurso sobre la Dignidad del Hombre", publicado cerca de la navidad de 1486, hace 580 (quinientos ochenta y seis ) años atrás, hago mías sus deseos y esperanzas.
El habla en el fondo de la sabiduría, de la filosofía, de la verdad...
"...nos mostrará la vía hacia la paz y nos servirá de guía, y ésta, viéndonos llegar, de lejos nos gritará: «Venid a mí, vosotros que estáis cansados. Venid y os restauraré. Venid a mí y os otorgaré la paz que no pueden daros el mundo ni la naturaleza».
Y así, respondiendo a esos suaves llamados, tan benignamente invitados, con los alados pies de Mercurio, volaremos hacia los brazos de la beatísima madre, y allí, de la ansiada paz gozaremos; paz santísima, unión eterna, amistad concordante por la cual todos los seres animados no sólo coinciden en esa Mente celestial y única que está por encima de toda mente, sino que además, de un modo sublime se confunden en uno sólo. Esta es la forma de amistad que los pitagóricos llamaron el propósito de toda filosofía. Esta es la paz que Dios predica en su morada y que permite a los ángeles descender a la Tierra y anunciar a los hombres de buena voluntad para que también ellos, los hombres, asciendan al cielo por ella y se vuelvan ángeles.
Auguremos, por lo tanto, esta paz a los amigos. Auguremos también esta paz a nuestro siglo. Fomentemos su prédica en todos nuestros actos, invoquémosla para nuestra alma, ..."
Pico Della Miràndola
Excomulgamos, maldecimos y separamos a Baruch de Espinoza
con el consentimiento de Dios bendito
y con el de toda esta comunidad,
delante de estos libros de la Ley,
que contienen trescientos trece preceptos;
la excomunión que Josué lanzó sobre Jericó,
la maldición que Elías profirió contra los niños
y todas las maldiciones escritas en el libro de la ley;
maldito sea de día y maldito sea de noche,
maldito al acostarse y maldito al levantarse,
maldito sea al entrar y al salir;
no quiera el Altísimo perdonarle,
hasta que su furor y su celo abracen a este hombre;
lance sobre él todas las maldiciones escritas en el libro de esta Ley,
borre su nombre de bajo los cielos
y sepárelo, para su desgracia de todas las tribus de Israel,
con todas las maldiciones del firmamento,
escritas en el Libro de la Ley...,
advirtiendo que nadie puede hablarle oralmente ni por escrito,
ni hacerle ningún favor ni estar con él bajo el mismo techo
ni a menos de cuatro codos de él,
ni leer papel hecho o escrito por él.
Acta de excomunión de Spinoza.
Comunidad Hebrea de Amsterdam
Amsterdam, 27 de julio de 1656
Quizá la opinión del escéptico Lem pueda estar en esta parábola de sus Fábulas de robots:
“–¿Qué puedo decirte? –contestó el anciano–. Cuanto te he dicho no procede de la ciencia, pues ésta no se ocupa de esos aspectos de la existencia de los que cabe reírse. La ciencia explica el mundo, pero sólo el arte puede conciliarse con él. ¿Qué sabemos realmente acerca del surgimiento del cosmos? Es posible llenar un vacío tan extremo de toda suerte de leyendas y mitos. Al recurrir a la mitología solamente deseaba llegar a los límites de lo inverosímil, y me parece que a ello me aproximé. Tú también lo sabes y lo que deseas preguntarme es si el cosmos es realmente ridículo. Pero a esa pregunta, cada cual ha de responder por sí mismo.”